Un incidente ha generado tensión en Jerusalén en el inicio de la Semana Santa occidental, luego de que la Policía israelí impidiera el acceso del cardenal Pierbattista Pizzaballa a la Iglesia del Santo Sepulcro para celebrar la ceremonia del Domingo de Ramos.

Cardenal Pierbattista Pizzaballa

El hecho ocurrió pese a que el Patriarca Latino de Jerusalén habría cumplido con todas las normas de seguridad previamente acordadas con las autoridades israelíes.

Acceso bloqueado en un momento clave

Según informaciones preliminares, el cardenal Pizzaballa solicitó realizar la ceremonia con un equipo reducido de seguridad, limitando su acompañamiento a solo tres guardias, en un acuerdo que había sido previamente coordinado con las autoridades.

Sin embargo, al momento de su llegada, las fuerzas de seguridad israelíes le impidieron el ingreso al templo, uno de los lugares más sagrados del cristianismo.

Condena del Patriarcado Latino

Tras el incidente, el Patriarcado Latino de Jerusalén emitió una declaración oficial condenando la actuación de la Policía israelí, calificando el hecho como una restricción injustificada en un contexto religioso de alta sensibilidad.

La institución no ofreció mayores detalles sobre posibles acciones futuras, pero dejó claro su rechazo ante lo ocurrido.

Un hecho que eleva la tensión religiosa

El episodio ocurre en un momento particularmente delicado, con miles de fieles congregándose en Jerusalén para dar inicio a las celebraciones de Semana Santa.

Este tipo de restricciones reaviva el debate sobre el acceso a lugares sagrados y el manejo de la seguridad en zonas de alto valor religioso y político.