🩺 SALUD: CIENTÍFICOS ASEGURAN QUE EL TÉRMINO ACTUAL PROVOCA CONFUSIÓN Y DIFICULTA DIAGNÓSTICOS ADECUADOS

SANTO DOMINGO — El síndrome de ovario poliquístico (SOP), una de las condiciones hormonales más frecuentes en mujeres en edad reproductiva, podría ser renombrado oficialmente tras una propuesta impulsada por especialistas internacionales. La iniciativa, respaldada por una declaración científica publicada en la prestigiosa revista The Lancet, surge ante la advertencia de que el nombre actual no refleja la complejidad real del trastorno.

La brecha del diagnóstico

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta condición afecta a entre el 10 % y el 13 % de las mujeres en edad fértil. No obstante, el panorama es preocupante debido a las siguientes estimaciones:

  • Subdiagnóstico masivo: Aproximadamente el 70 % de las mujeres que padecen la condición no han sido diagnosticadas.
  • Enfoque limitado: Especialistas consideran que el nombre actual centra la atención erróneamente en los quistes ováricos, ignorando que muchas pacientes presentan el trastorno sin desarrollar quistes visibles.

"Se trata de un momento histórico que propiciará avances muy necesarios a nivel mundial en la práctica clínica y la investigación". — Helena Teede, endocrinóloga.


Un trastorno sistémico

El SOP no se limita a la salud reproductiva; es un trastorno hormonal y metabólico que impacta diversas áreas del organismo:

  • Metabolismo y peso: Alteraciones que afectan el peso corporal y el sistema endocrino.
  • Salud dermatológica: Impacto visible en la piel.
  • Bienestar emocional: Afectaciones directas a la salud mental.
  • Fertilidad: Dificultades en los procesos reproductivos.

El nuevo nombre: SOMP

La comunidad científica propone una denominación que abarque todas las aristas de la enfermedad: Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP). El objetivo de este cambio es:

  1. Reflejar mejor las alteraciones hormonales y endocrinas.
  2. Optimizar las estrategias de diagnóstico y tratamiento clínico.
  3. Mejorar la investigación médica y la comprensión pública de la afección.

Aunque la propuesta debe ser evaluada por organismos médicos globales, el debate ya ha puesto de relieve cómo el lenguaje técnico influye directamente en la calidad de vida de las pacientes.


Redacción de Salud / Revista Quisqueya

Miércoles 13 de mayo de 2026.

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