El papa León XIV presidió este Viernes Santo el rito de la Pasión del Señor en la basílica de San Pedro del Vaticano, marcando una de las ceremonias más significativas de su pontificado hasta la fecha. Un momento clave en su pontificado Ver video Click aquí Se trata del primer Viernes Santo encabezado por León XIV desde su elección, en una ceremonia cargada de simbolismo dentro de la tradición católica. El acto conmemora la Pasión de Cristo, uno de los momentos centrales del calendario litúrgico. Un gesto profundamente simbólico Siguiendo la tradición, el pontífice inició la ceremonia postrándose completamente en el suelo, en señal de humildad y recogimiento. Vestido con paramentos rojos, color que simboliza el martirio, León XIV se tendió sobre una alfombra frente al Altar de la Confesión. El corazón del Vaticano Este altar marca, según la tradición, el lugar donde fue sepultado el apóstol Pedro, considerado el primer papa. La ceremonia se desarrolló en un ambiente de solemnidad, en presencia de fieles y miembros del clero. Tradición y mensaje El rito no solo representa una conmemoración religiosa, sino también una reafirmación de los valores centrales del cristianismo: sacrificio, humildad y redención. En este contexto, el primer Viernes Santo de León XIV es interpretado como un momento de continuidad con la tradición, pero también como una señal del tono que marcará su liderazgo espiritual. Navegación de entradas Caso de Gulchekhra Bobokulova reabre debate sobre salud mental y justicia en Rusia EE.UU. revoca residencia a sobrina de Qasem Soleimani y enfrenta deportación