ICONO CULTURAL: LA HISTORIA DE UN SANTIAGUERO DE NACIMIENTO Y ROMANENSE DE CORAZÓN QUE DEDICÓ MÁS DE MEDIO SIGLO A FORJAR LA IDENTIDAD DEL CARNAVAL Y EL TRABAJO DIGNO EN EL ESTE. Redacción y enmarcado por: Manny Castillo Dirección: Carlos Romero La historia de la cultura popular dominicana, y en especial la de La Romana, no estaría completa sin plasmar la vibrante trayectoria de José Manuel Román García, conocido por todos con el entrañable apodo de “Chiquindolo”. Su vida representa una de las expresiones más genuinas del trabajo, el arte y la identidad cultural romanense. Nació el 18 de diciembre de 1933 en la hidalga ciudad de Santiago de los Caballeros. Desde muy temprana edad manifestó una profunda inclinación hacia las manifestaciones folclóricas de su tierra, sintiéndose cautivado por el colorido de los Diablos Cojuelos y la riqueza de las tradiciones carnavalescas. A los siete años de edad se trasladó junto a su familia a Santo Domingo, donde comenzó a forjar su carácter trabajador y su espíritu creativo. A los quince años inició su vida laboral junto a don Mario Lama, desempeñándose como maestro de corte en la zapatería que operaba en el lugar donde hoy funciona la emblemática Plaza Lama. Aquella experiencia le permitió desarrollar una extraordinaria destreza manual y una disciplina que marcaría el resto de su vida. Únete a nuestra comunidad ● Instagram Facebook El destino lo llevó a La Romana Buscando nuevas oportunidades, a los 18 años emigró a la provincia de La Romana, ciudad que lo acogió y que terminaría convirtiéndose en su hogar definitivo. Su historia laboral comenzó en la bodega del Central Romana, uno de los centros neurálgicos de la economía local de aquella época. Gracias a su capacidad y dedicación fue trasladado posteriormente al departamento de furfural, donde dejó una huella imborrable de responsabilidad, constancia y lealtad institucional, acumulando más de seis décadas de trabajo ininterrumpido. Un artesano, músico y creador incansable Más allá de su empleo formal, José Manuel Román García fue un hombre de múltiples talentos. Dominó con maestría el arte de la tapicería y continuó ejerciendo la zapatería de manera independiente, ganándose el respeto de toda la comunidad por la calidad y perfección de sus trabajos. Su creatividad también encontró espacio en la música. Con un extraordinario oído musical formó parte activa de la escena artística del Este del país, integrando agrupaciones tan reconocidas como: Ruby Combo Orquesta de Toño Brea Combo Perla Su facilidad para conectar con las personas también lo llevó a destacarse como propagandista comercial para importantes empresas nacionales, entre ellas Casa Brugal y Casa Bermúdez. El padre de los Diablos Cojuelos de La Romana Hablar de “Chiquindolo” es hablar de uno de los principales pilares del carnaval romanense. Su mayor legado fue introducir, organizar y fortalecer la tradición de los Diablos Cojuelos en La Romana. Antes de su llegada, las calles de la ciudad no vivían esta expresión cultural con la fuerza y el esplendor que él logró imprimirle. Gracias a su visión, compromiso y pasión, el carnaval se convirtió en un elemento esencial de la identidad cultural romanense, llenando las calles de color, música y orgullo popular. Durante casi seis décadas fue el guardián de esta tradición desde la Avenida Libertad, sector donde ha residido y desde donde vio crecer tanto a su comunidad como al carnaval. Cada llegada de las fiestas patrias significaba para él una nueva oportunidad de mantener viva la tradición. Grandes y pequeños esperaban con entusiasmo las comparsas locales y, especialmente, el desfile de los Diablos Cojuelos encabezados por “Chiquindolo”, con su característico látigo, sus vistosas máscaras y su inconfundible presencia. Un hombre de familia Detrás del gestor cultural existió también un hombre dedicado a su familia. “Chiquindolo” es padre de 14 hijos, de los cuales cinco fueron procreados junto a su esposa y compañera de vida, Dominga Mercedes Javier, con quien está unido en matrimonio desde 1966. Juntos construyeron un hogar fundamentado en valores, respeto, amor y el fortalecimiento de las tradiciones familiares. Un legado que permanece Hoy, La Romana tiene el privilegio de contar con la presencia de este verdadero ícono viviente. José Manuel Román García no solo llevó la alegría del carnaval a las calles romanenses; sembró en el corazón de generaciones enteras el orgullo por las tradiciones populares. Su nombre permanecerá para siempre ligado al desarrollo del carnaval, al trabajo digno, al arte popular y a la identidad de un pueblo que encontró en él a uno de sus más grandes representantes. “Chiquindolo convirtió las festividades en un auténtico patrimonio vivo, dejando como legado una hermosa combinación de trabajo artesanal, música y profundo compromiso con las raíces populares dominicanas”. Resumen Biográfico de "Chiquindolo" AspectoDetalleNombre CompletoJosé Manuel Román GarcíaApodo Cultural“Chiquindolo”OrigenSantiago de los Caballeros (18 de diciembre de 1933)Provincia de AdopciónLa Romana (desde los 18 años)Aporte PrincipalPadre organizador de los Diablos Cojuelos en La RomanaTrayectoria Laboral+60 años en Central Romana (Bodega y departamento de furfural)Faceta MusicalIntegrante de Ruby Combo, Orquesta de Toño Brea y Combo PerlaFamiliaCasado desde 1966 con Dominga Mercedes Javier (Padre de 14 hijos) Navegación de entradas Senador Félix Bautista propone vacatio legis de tres meses para 84 artículos del Código Penal Conatra suspende paro de transporte en Santo Domingo Este tras intervención del Intrant contra rutas invasoras